Autoestima.

autoestima

Decíamos en una entrada anterior que la autoestima juega un papel fundamental en lo que llamamos Inteligencia Emocional y que, en caso de sufrir una disminución de la misma, aparecían desequilibrios que ocasionaban sufrimiento emocional en el ser humano: desde pensamientos de infravaloración hasta emociones negativas como la tristeza o la ira.

Pero ¿Qué es la autoestima?

La autoestima puede definirse, simple y llanamente, como el amor que nos profesamos a nosotros mismos.

Es un pilar básico de nuestra vida y felicidad personal, dado que una persona con alta autoestima:

  • Tendrá una vida más sana y equilibrada.
  • Evitará preocuparse por lo que piensen los demás, esto es, buscar la aprobación de otras personas.
  • No generará envidia ni se comparará con los demás.
  • Se querrá a sí mismo, alegrándose por sus virtudes, aceptando sus fallos y motivándose en los momentos en los que necesite una palmadita en la espalda.
  • Generará emociones positivas de forma más habitual que una persona que no tenga una autoestima tan alta. Por tanto, será más feliz.
  • Defenderá sus ideas con vehemencia, pero respetando también las ideas de los demás (asertividad).
  • Será más empático.
  • Logrará ser más extrovertido y reducir situaciones de timidez.
  • Etcétera.

Potenciar nuestra autoestima permite acercarnos algo más a la felicidad personal y llevar una vida más llevadera y equilibrada emocionalmente. Por ello, es necesario que las personas que tengan la autoestima baja, acepten su situación y se preocupen de incrementarla, dándose cuenta de que son seres únicos en este Universo, de que tienen virtudes que tal vez desconocían y de que merecen un sitio en este mundo aunque sea solo para demostrar lo que valen y lo que pueden hacer por este mundo.

No hay que olvidar, por otra parte, que tampoco conviene incrementar nuestra autoestima hasta niveles excesivamente altos, dado que ello puede provocar la aparición de un ego desmesurado y fuera de control.

En el equilibrio y la compasión (hacia uno mismo y los demás) está la clave.

Álex