Permisores: lo contrario a los impulsores.

cropped-Fotolia_78162965_Subscription_Monthly_XL_B.jpg

¡Hola!

Hablábamos en entradas previas sobre el malestar emocional que provocan los llamados ‘impulsores’: pensamientos estereotipados que Taibi Kahler catalogó como creencias en apariencia positivas pero que, en realidad, obedecen a creencias negativas cuando son llevadas al extremo.

Decíamos que los más comunes son ‘sé perfecto’, ‘sé fuerte’, ‘complace a los demás’, ‘date prisa’ y ‘esfuérzate’.

Mientras unos se vinculan con la búsqueda de aprobación de los demás, otros manifiestan síntomas de perfeccionismo que, llevado al extremo, ocasiona problemas de ansiedad, entre otros.

Para mejorar nuestra situación y evitar que los impulsores controlen nuestra vida, suelen utilizarse los llamados ‘permisores’, creencias positivas que, al contrario que los impulsores, pueden ser llevados al extremo sin ocasionar efectos negativos en nuestra salud física y emocional.

Los permisores actúan como efecto curativo de los principales impulsores. Veámoslo a continuación:

  •  Para combatir al impulsor ‘sé perfecto’, pueden utilizarse permisores como ‘acepta que cometes errores’, ‘aprende de tus errores’ o ‘puedes permitirse fallar’. De esta manera, aceptas que no eres perfecto (ni puedes llegar a serlo) y que los errores no son malos porque nos permiten aprender.
  • Para combatir al impulsor ‘sé fuerte’, podemos decirnos a nosotros mismos que ‘acepto mis sentimientos (buenos o malos)’, permitiéndome expresarlos frente a los demás sin buscar su aprobación. Hay que recordar que al manifestar ira o tristeza frente a los demás no es síntoma de debilidad, sino de que somos personas que en ocasiones podemos ser vulnerables pero que en otras podemos apoyarnos en el afecto y comprensión de los demás. No somos máquinas que expresan solo emociones positivas.
  • Para combatir el impulsor ‘complace a los demás’ podemos decirnos a nosotros mismos que ‘lo que opinen de mí no ha de importarme’ o recurrir a creencias que fomenten nuestra autoestima: ‘me quiero’, ‘me gusta como voy hoy vestido’ o ‘esa persona me ha mirado porque le intereso’. Pero ¡cuidado! La búsqueda de aprobación es complicada de solucionar. Por ejemplo: una persona que se arregle, lo hará para sí misma (persona con autoestima equilibrada) o para que los demás la aprecien o la encuentren guapa (persona con baja autoestima que busca la aprobación). Hay que saber identificar dichas creencias y ponernos manos a la obra para evitar la búsqueda de aprobación externa.
  • Para combatir al impulsor ‘date prisa’, debemos reducir nuestra ambición personal/profesional y saber priorizar. Pensamientos como ‘esto no es tan importante como para terminarlo ahora’ o ‘solamente voy a hacer ahora lo estrictamente prioritario’ nos permiten reducir nuestra carga de trabajo diaria y el estrés.
  • Finalmente, para combatir el impulsor ‘esfuérzate’, hay que intentar modificar nuestras expectativas que alimentan a nuestro ego (grandes metas que soñamos alcanzar algún día), saber crear y mantener pequeñas metas (y no objetivos imposibles de cumplir) y saber acabar aquello que se empieza.

¡Feliz día!

Álex