Archivo de la etiqueta: rueda de la vida

La felicidad

¡Hola! 🙂

Uno de los deseos más buscados por los seres humanos es la felicidad. Es cierto que muchas veces se dice que la felicidad no es una meta, sino el camino hacia nuestros sueños y planes futuros.

A mi modo de entender las cosas, es la suma de todo lo anterior. Es cierto que la felicidad se encuentra en las pequeñas cosas: las que nos hacen sentir bien, las personas con las que somos nosotros mismos sin sentir miedo ni rechazo y los pequeños placeres de la vida. Eliminar los pensamientos y conductas disfuncionales, trabajar con nuestro conocimiento personal y fomentar la higiene afectiva, generan un estilo de vida feliz y saludable.

Pero también opino que los sueños y objetivos a medio plazo generan una parte importante de la felicidad que vivimos ahora: la ilusión. Una ilusión que genera alegría y ganas de vivir, porque buscamos acercarnos a ese objetivo marcado y que llegue el día en que nuestras esperanzas positivas se cumplan. La ilusión es una emoción positiva que contribuye a nuestra felicidad inmediata y nos hace evadirnos durante ciertos instantes del día al soñar despiertos con el objetivo o meta soñada. Y eso… quieras o no, forma parte de la felicidad personal.

Por eso, vive y saborea los pequeños instantes que te ofrece la vida. Y sueña, ilusiónate, porque eso logrará cuanto menos que sonrías y te acerques un poco más a tu propia felicidad.

Atentamente,

Álex

 

 

Las relaciones afectivas sanas

¡Hola!

Después de estar bastante  liado con mi otro trabajo, vuelvo a la carga con otra de mis entradas. Espero tener ahora más actualizado este pequeño blog donde escribo poco a poco mis pensamientos y opiniones personales así como los entresijos del proceso de coaching.

Hace algo de tiempo me comentaron la idea de hablar de las relaciones afectivas ‘sanas’, es decir, aquellas que entendemos como relaciones equilibradas.

Lo que a continuación esbozo es una opinión personal que puede ser compartida por ti (o no) pero que, a lo sumo, espera ser de tu interés.

En términos afectivos, las relaciones ‘románticas’ nos proporcionan un/a compañero/a de aventuras perfecto para poder complementar nuestra propia felicidad personal. Sin embargo, en nuestra sociedad se ha instaurado la idea de que las personas integrantes de una pareja han de depender de la otra parte integrante, provocando problemas de ansiedad, baja autoestima y un apego desmesurado por el otro. Para mí, la relación afectiva sana y equilibrada será aquella basada en la confianza, el desapego y aceptación del otro, ayudándole a conseguir sentirse realizado.

En mi modesta opinión, las relaciones afectivas equilibradas han de basarse, entre otros aspectos, en cierta independencia emocional: Yo quiero al otro y el otro me quiere a mí, pero puedo vivir sin él. Puedo estar en una relación de pareja, pero no  hacer que mi vida dependa exclusivamente de ella, pues estaría basando mi felicidad personal en el otro y ello conllevaría sufrimiento emocional.

A continuación hago un listado de los requisitos que considero importantes a la hora de encontrar alguien que nos quiera y que sea un complemento (subrayo la palabra ‘complemento’) de nuestra propia felicidad:

  • Creo que la pareja equilibrada ha de ser una persona a la que consideremos nuestro ‘compañero’ o ‘compañera’, es decir, alguien en quien depositemos nuestra confianza y sepamos que podemos confiar en dicha persona para cualquier cosa. La confianza es uno de los pilares básicos de una relación sana emocionalmente.
  • Compartir hobbies y ciertos aspectos de nuestra personalidad ayudan a tener un vínculo adicional en la relación afectiva. Pero si esto no es así, lo lógico es favorecer un clima donde cada uno de los integrantes de la relación acepte, comprenda y se interese por las aficiones, trabajo, virtudes y defectos del otro.
  • La pareja sana ha de ser aquella donde no existe dependencia emocional (o apego afectivo). Para ello, ha de crearse un marco adecuado donde cada miembro luche por sentirse realizado y vivir su vida tal y como la vivía antes de conocer a su pareja (con sus ideas, sueños, hobbies y planes de futuro) pero con la diferencia de integrar ahora a un nuevo compañero de aventuras que, aparte de suministrarnos cariño y atención, también luchará por sentirse una persona realizada e independiente.
  • Creo fírmemente (y esto tiene que ver con el tema de la confianza) en que es muy sano para una relación de pareja que cada uno de los integrantes haga planes en solitario (o con sus amigos) sin estar la pareja presente. Ello ‘libera’ el agobio de la relación y favorece la confianza afectiva.
  • Los planes de futuro han de integrar ahora a un nuevo miembro, por lo que cada integrante de la relación ha de adaptar sus circunstancias a las de la nueva situación. Abrirse, expresarse y aceptar al otro vincula todavía más a la pareja.
  • Si la persona de la que estamos ‘pillados’ es una persona comúnmente conocida como ‘tóxica’, es mejor hacérselo sabe de forma asertiva e intentar que modifique su conducta dañina. Pero si los intentos resultan infructuosos, es mejor pensar en dejar la relación y buscar un compañero más acorde a nuestra salud emocional.
  • El cariño es muy importante porque demuestra al otro sus sentimientos. Una pareja sin mimos ni atenciones está condenada, cuanto menos, si no es a la ruptura, al aburrimiento.
  • Finalmente, creo en la importancia del sexo en la relación como una de las partes más básicas de la misma. ¡Ojo! No creo que sea la parte más característica de una relación, pero sí de las primeras. Un clima sexual donde los compañeros se convierten en confidentes y modifican la rutina sexual para adaptarla a los gustos de ambos, se vuelve rico e innovador.

Esperando que haya sido de vuestro interés, ¡me despido! 🙂

Álex

 

Zona de confort: miedo a lo diferente.

cropped-titulo_mind.jpg

¡Hola!

Hoy hablaremos de la zona de confort.

Se trata de un estado mental cómodo donde creemos que no existen riesgos aparentes. Suele venir relacionada con una zona de confort física (aunque no tiene por qué en todos los casos).

Por ejemplo, un cliente que tiene miedo a apuntarse a una actividad nueva por el qué dirán. Es evidente que sufre de baja autoestima y búsqueda de aprobación de los demás, siendo la emoción primaria que sufre el miedo. ¿A qué? A enfrentarse a lo desconocido, a conocer gente nueva y a hacer una nueva actividad que le haga salir de su zona de confort (su casa o territorio conocido).

Las barreras que existen para salir de la zona de confort las pone uno mismo. Nos da miedo salir por temas relacionados con perfeccionismo, autoestima y búsqueda de aprobación, pero salir de la zona de confort conlleva experimentar cosas nuevas positivas que infunden alegría, renovación y autoestima.

El coach vigila el momento en el que el coachee sale de su zona de confort y empieza a generar emociones positivas (lo que se conoce como espiral positiva), pero también cuida de él evitando que entre dentro de las llamadas zonas de peligro o peligrosas, es decir, zonas fuera de la zona de confort donde el coachee experimenta una espiral de emociones negativas que se alimentan entre sí.

Lo que se busca es el auto-refuerzo del coachee, experimentando la nueva situación y reforzando su autoestima.

En las sesiones de coaching, el coach busca que el coachee tome decisiones, se comprometa con ellas (y a salir de su zona de confort), experimentando distintas emociones y poniendo a prueba sus capacidades y habilidades.

¡Pasad un buen día!

Álex

Autoestima.

autoestima

Decíamos en una entrada anterior que la autoestima juega un papel fundamental en lo que llamamos Inteligencia Emocional y que, en caso de sufrir una disminución de la misma, aparecían desequilibrios que ocasionaban sufrimiento emocional en el ser humano: desde pensamientos de infravaloración hasta emociones negativas como la tristeza o la ira.

Pero ¿Qué es la autoestima?

La autoestima puede definirse, simple y llanamente, como el amor que nos profesamos a nosotros mismos.

Es un pilar básico de nuestra vida y felicidad personal, dado que una persona con alta autoestima:

  • Tendrá una vida más sana y equilibrada.
  • Evitará preocuparse por lo que piensen los demás, esto es, buscar la aprobación de otras personas.
  • No generará envidia ni se comparará con los demás.
  • Se querrá a sí mismo, alegrándose por sus virtudes, aceptando sus fallos y motivándose en los momentos en los que necesite una palmadita en la espalda.
  • Generará emociones positivas de forma más habitual que una persona que no tenga una autoestima tan alta. Por tanto, será más feliz.
  • Defenderá sus ideas con vehemencia, pero respetando también las ideas de los demás (asertividad).
  • Será más empático.
  • Logrará ser más extrovertido y reducir situaciones de timidez.
  • Etcétera.

Potenciar nuestra autoestima permite acercarnos algo más a la felicidad personal y llevar una vida más llevadera y equilibrada emocionalmente. Por ello, es necesario que las personas que tengan la autoestima baja, acepten su situación y se preocupen de incrementarla, dándose cuenta de que son seres únicos en este Universo, de que tienen virtudes que tal vez desconocían y de que merecen un sitio en este mundo aunque sea solo para demostrar lo que valen y lo que pueden hacer por este mundo.

No hay que olvidar, por otra parte, que tampoco conviene incrementar nuestra autoestima hasta niveles excesivamente altos, dado que ello puede provocar la aparición de un ego desmesurado y fuera de control.

En el equilibrio y la compasión (hacia uno mismo y los demás) está la clave.

Álex

La Rueda de la Vida.

Roue de la Vie - Diagramme - Outils de Coaching - en Anglais

¡Hola!

¿Te has parado alguna vez a pensar cuáles son las áreas de tu vida que consideras más importantes y por qué? ¿Y puntuarlas de acuerdo a tu situación actual para saber cuáles tienen una puntuación baja que te ocasiona sufrimiento?

Este es el objetivo de una de las muchas herramientas utilizadas en coaching: la Rueda de la Vida. Su funcionamiento es muy sencillo:

1º) Dibuja un círculo, lo más exacto posible.

2º) Identifica las áreas de tu vida que consideres más importantes y dibuja los radios de la rueda, nombrando cada uno de ellos como si se tratase de las áreas de tu vida. Por ejemplo: salud, amor, familia, espiritualidad, trabajo, estudios… etcétera.

3º) Medita si el dibujo que has hecho es correcto: quizás quieras incluir algún área más o quitar alguna de ellas porque se integra en alguna otra. Por ejemplo: quizás no seas una persona espiritual y quieras quitar la parcela ‘espiritualidad’ o quieras incluir ‘trabajo’ y ‘estudios’ es una misma parcela.

4º) Puntúa las distintas parcelas o radios de la rueda de acuerdo a la puntuación que creas que tienen actualmente. No se trata del valor que tú les des, sino lo bien que te vaya en dicha parcela en la actualidad. Por ejemplo: una persona puede opinar que la salud es lo más importante de la vida (¡Y no le falta razón!), dándole un diez. Sin embargo, puede opinar que la salud que posee actualmente tiene un valor de siete.

5º) Pon al lado de dicha puntuación, la que te gustaría conseguir en un futuro. Así te darás cuenta de qué parcelas están equilibradas y cuáles no. Si alguna de ellas tiene una puntuación menor actualmente que la que quieres conseguir, te recomiendo trabajar en dicha área (con coaching o como creas conveniente).

En resumen, la Rueda de la Vida es un ejercicio muy útil para:

  • Conocer las áreas que consideramos más importantes en nuestra vida.
  • Puntuar, de acuerdo a nuestra propia opinión, dichas áreas.
  • Identificar las áreas que tienen una puntuación baja, para trabajar el incremento de puntuación en un futuro.
  • Comenzar el proceso de coaching a partir de dicho punto.

Aunque es un ejercicio sencillo al principio, a muchas personas les resulta complicado rellenar las distintas áreas, radios o ‘quesitos’ que forman la rueda.

Por otra parte, el problema posterior radica en puntuar correctamente cada radio de la manera más objetiva posible.

Una vez lo hayamos hecho, el objetivo es unir los radios marcando puntos o líneas al nivel de la puntuación que hayamos marcado: si la rueda logra girar, el cliente tiene una vida más o menos equilibrada. En caso contrario, habrá que trabajar a elección del cliente en las áreas donde encontremos algún tipo de desequilibrio.

Este ejercicio ayuda al cliente a liberarse en una de las primeras sesiones de coaching y coger confianza con el coach. Además, fomenta el trabajo del cliente y la reflexión acerca de su vida. Muchos clientes, al ver la visión general de su vida expuesta en un círculo o rueda, contemplan cuáles son los problemas fundamentales que están minando su propia felicidad personal.

Es conveniente efectuar este ejercicio en torno a tres veces por año, para observar qué áreas incrementan o disminuyen la puntuación.

¡Pasa un gran día!

Álex Melic